La universalidad de las reacciones fisiológicas que realiza el ser humano ha sido la piedra angular que, desde hace cuatro años, ha permitido que peritos judiciales expertos en lenguaje no verbal inconsciente trabajen en procedimientos judiciales en España.  La prueba pericial en Microexpresiones faciales y reacciones fisiológicas es un novedoso medio probatorio que se caracteriza por su alto nivel técnico y de múltiple aplicación en los ámbitos civil, penal y laboral.

Desde los años 60, se han publicado estudios científicos respecto a la universalidad de las siete expresiones faciales básicas (miedo, sorpresa, ira, repulsión, felicidad, tristeza y desprecio), es decir, reacciones emocionales que son reguladas por la amígdala y que, a través de impulsos neuronales, ejecutan acciones específicas en los músculos faciales. Por ejemplo, cuando un sujeto está bajo la influencia de la reacción emocional de felicidad, se ejecutan 19 músculos faciales en una dirección y en unos tiempos muy concretos. Dicha activación muscular se produce en todos los seres humanos por igual, independientemente de la edad, sexo y cultura, siendo el motivo un proceso neuronal innato que no puede ser controlado de forma voluntaria. 

Lo mismo ocurre con individuos ciegos de nacimiento o invidentes, cuyas expresiones faciales se producen de la misma forma que un sujeto que no sufre una diversidad funcional como es la pérdida total o parcial del sentido de la vista. A lo largo de los años y tras más de 30 investigaciones desarrolladas en todo el mundo, ha quedado acreditado científicamente que las expresiones faciales derivadas de reacciones fisiológicas de carácter universal no son fruto ni del aprendizaje social ni de la observación del comportamiento humano.

Es importante mencionar que, no solo es interesante saber identificar dichas expresiones faciales, sino también porqué se ejecutan, en qué contexto y si éstas son reales o fingidas. Uno de los inputs que se analizan en las pruebas periciales en Microexpresiones faciales y reacciones fisiológicas es la espontaneidad de las mismas, es decir, si el sujeto analizado está realmente bajo la influencia de una reacción emocional o no. Para ello, dos son los parámetros universales, de los cuatro existentes, que se utilizan para su comprobación: Acción desencadenante y Cronología gestual. El primero hace referencia a cuál es la causa de ejecución de la reacción, es decir, qué elemento hace reaccionar al individuo y, el segundo, a la medición del tiempo que transcurre desde la acción desencadenante y la ejecución física de la reacción. 

De modo que, cuando un sujeto finge, de forma consciente, que está sometido a una reacción emocional e intenta mover los músculos faciales para imitar una expresión facial de carácter universal, se detecta a través de las asimetrías que se producen en el rostro y la descoordinación de los tiempos indicados. Lo mismo ocurre con otras reacciones fisiológicas universales, como son los gestos realizados con las manos, las reacciones oculares, etc. que de igual forma son contempladas y analizadas en las pruebas periciales en Microexpresiones faciales.

Otra circunstancia en la que los peritos judiciales expertos en el lenguaje no verbal inconsciente pueden encontrarse es cuando el sujeto al que analizan intenta ocultar una reacción emocional. Aquí es cuando hablamos de las Microexpresiones faciales, que se derivan de las siete expresiones faciales básicas de carácter universal (detalladas en el segundo párrafo). El esfuerzo por suprimir una reacción emocional resulta en una descarga en el rostro en forma de Microexpresión de muy corta duración, y esto se debe al conflicto que se genera a nivel neuronal entre no mostrar la reacción o mostrar una expresión contraria. Lo interesante de las Microexpresiones es que, de forma inconsciente y a pesar de la voluntad del sujeto por ocultar su reacción, en el rostro se ejecutan acciones faciales que permiten identificarlas como tal. 

El conjunto de reacciones fisiológicas de carácter universal que se documenta, verifica y analiza en las pruebas periciales en Microexpresiones faciales y reacciones fisiológicas, es sometido a mediciones estrictamente numéricas, por lo que los resultados obtenidos y las posteriores conclusiones emitidas están enmarcadas bajo el principio de objetividad. Por esta razón, los peritos judiciales expertos en la materia quedan totalmente alejados de realizar cualquier tipo de conjetura o valoraciones subjetivas. Los elementos tangibles de carácter fisiológico obtenidos en la práctica pericial resultan ser las evidencias de prueba por las que da sentido la aportación técnica y especializada del perito experto en cualquier procedimiento judicial. 

Este tipo de prueba pericial resulta pionera en la especialidad del análisis de Microexpresiones faciales y reacciones fisiológicas como medio probatorio, puesto que son las únicas en Europa que se solicitan por designación judicial. El objetivo genérico que las enmarca se basa en el grado de credibilidad del relato, donde los casos más recurrentes suelen ser: abusos y/o agresiones sexuales a menores y/o adultos, violencia intrafamiliar, violencia de género, robos, mobbing, incapacidades, denuncias falsas y simulación de delito. 

Si queréis conocer en detalle las fases que componen la prueba pericial en Microexpresiones faciales y reacciones fisiológicas, os dejo un artículo publicado por el grupo de empresas española que realiza este trabajo: https://www.vinculatio.com/blogEntry/5d7fa17bfeaa451c171b0659

Referencias:

Noticias y Conferencias sobre la Prueba pericial en Microexpresiones faciales:

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