Donde exista una conducta contraria al ordenamiento jurídico de una sociedad o simplemente dicha conducta sea reprochada por parte de esta sin ser contraria a la ley, es decir: culpable, contraria al derecho, acción antijuridica, tipificada en la ley y sancionadas penalmente, tiene y debe haber un Criminólogo. Si estás conductas van dirigidas al Medio Ambiente, estaremos hablando de la Criminología Verde.

Nacida de la Criminología crítica, que enfatiza la criminalidad de los poderosos, el estudio sigue la dinámica continuista pero diferenciador de:

El delincuente, es el propio Estado, el autor en muchos casos de los delitos. las empresas u organizaciones se les presta menor atención y no suelen ser consideradas por la opinión pública como infractoras o delincuentes aun siendo ellas las principales   benefactoras económicamente de la explotación medioambiental.

la víctima: en este apartado encontramos tres líneas de investigación diferenciadas pero que se entrelazan.

  1. La victimización de los seres humanos. Daños para la salud, fallecimiento o el continuo acoso a las poblaciones indígenas al poner en peligro su estilo de vida ancestral.
  2. El daño causado por la actividad humana sobre los ecosistemas terrestres, acuáticos, etc.
  3. La victimización en las especies animales. la más grave, la desaparición de estas.

El delito: siempre desde la perspectiva criminológica y teniendo en cuenta que el Medioambiente no entiende de fronteras políticas se estudia su repercusión tanto en el ámbito local, transnacional y/o global. Como ejemplo tenemos por un lado el Accidente nuclear de Chernóbil evacuando a 116 mil personas y activando una alarma internacional al detectarse radiactividad en al menos 13 países de Europa central y oriental. O el petrolero Prestige en 2002 cuyo derrame de petróleo afectó a 2000 kilómetros de costa española, francesa y portuguesa. De ahí la importancia de políticas, tantas preventivas como sancionadoras de organizaciones internacionales como la ONU.

Las presas son muros gruesos de piedra u otro material que se construye a través de un río, arroyo o canal, para almacenar el agua a fin de derivarla o regular su curso fuera del cauce, según la RAE, aunque también sirve para almacenar los residuos mineros en una balsa.

Las Presas se clasifican en:

Categoría A: Corresponde a las presas cuya rotura o funcionamiento incorrecto puede afectar gravemente a núcleos urbanos o servicios esenciales, o producir daños materiales o medioambientales muy importantes.

Categoría B: Corresponde a las presas cuya rotura o funcionamiento incorrecto puede producir daños materiales o medioambientales importantes o afectar a un número reducido de viviendas.

Categoría C: Corresponde a las presas cuya rotura o funcionamiento incorrecto puede producir daños materiales o medioambientales de moderada importancia y solo incidentalmente pérdida de vidas humanas. En todo caso, a esta categoría pertenecerán todas las presas no incluidas en las Categorías A y B.   

En España existen 1623 presas y embalses de las cuales 743 son de categoría A, 118 de categoría B y 762 de Categoría C. Es decir que la rotura o el mal funcionamiento del 53% de las presas y/o embalses ocasionaría daños medioambientales de muy grave a grave.

Como ejemplo de las consecuencias de la rotura de presas pondré dos claros ejemplos la primera producida por una gota fría el 20 de octubre de 1982 en la presa de Tous, Valencia. Las intensas lluvias y los fallos del grupo electrógeno que impidieron abrir las compuertas provocaron la rotura de la presa cuyas consecuencias fueron 8 fallecidos miles de damnificados y cerca de 300 millones de euros de la época en daños materiales en agricultura, viviendas e infraestructuras viarias.

Un segundo ejemplo podría ser el de la presa de Aznalcóllar, Sevilla. El 25 de abril de 1998, se rompió la presa y una riada de lodos tóxicos invadió las tierras de los pueblos ribereños del río Guadiamar y llegó hasta Doñana. Las consecuencias ecológicas del vertido tóxico fueron de unas dimensiones enormes: 80 kilómetros de cauces afectados, 4.600 hectáreas de nueve municipios envenenadas, caladeros cerrados por contaminación de cadmio, cinc, cobre y arsénico, siete millones metros cúbicos de lodos retirados, 30 toneladas de animales muertos, acuíferos altamente contaminados, récord mundial de concentración de metales pesados en aves acuáticas. Hoy en día diversas organizaciones ecológicas como Greenpeace, SEO/Birdlife, WWF, Ecologistas en Acción y Amigos de la Tierra denuncia que se podría producir otra rotura repitiéndose los daños ecológicos.

Conociendo el poder destructivo que tiene el agua almacenada, cuando se libera descontroladamente, arrasando todo aquello que se encuentre en su camino, y /o la aparente robustez de las presas, que mantienen los residuos tóxicos de las minas a cielo abierto, me hace pensar si no estamos en constante peligro y más aún sin olvidarnos que seguimos estando en nivel 4, riesgo alto de 5 posibles, de alerta antiterrorista según el Ministerio del Interior.

Las infraestructuras críticas son estructuras que prestan servicios esenciales a la sociedad y que su inoperancia por daños tanto de forma natural o de la mano del hombre causaría un daño irreparable, siendo la estructura insustituible. En dichas estructuras entraría todas aquellas relacionada con el agua como su trasporte, potabilizadora y almacenaje.

De forma empírica, que cualquiera puede realizar con alguna presa que tenga cerca de su residencia. Pude comprobar in situ lo fácil que fue acceder en coche hasta la misma presa de categoría A sin ningún tipo de seguridad tanto activa como pasiva tales como cualquier tipo de vallado, CCTV o un mero cartel persuasorio que advirtiese de la prohibición del acceso. Pudiendo verter sustancias tóxicas, o simplemente pilas. Una de mercurio puede contaminar 600 mil litros de agua, una alcalina contamina 167 mil litros de agua, mientras una de óxido de plata, 14 mil litros. Por no hablar de simplemente hacer un boquete en la presa y “liberar” el agua o los residuos tóxicos.

Un estudio Criminológico Verde aportaría datos sobre todas las posibles víctimas tanto humanas, ecosistemas y animales. Quien se beneficiaría de un atentado contra la estructura de la presa y/o el agua y el estudio de los delitos como ya mencioné, desde el punto de vista de la Criminológia. De esta manera elaborar un informe y dotar a las presas de las medidas de seguridad optimas, es decir usar la criminología verde para realizar las políticas criminales preventivas

Resumen

Un estudio criminológico empírico, entorno a las presas y/o embalse, ayudarían a comprender los delitos ecológicos derivados de los mismos y a la aplicación de políticas de seguridad medioambientales.

Bibliografía:
https://www.ecologistasenaccion.org/1851/aniversario-catastrofe-de-aznalcollar-donana/

http://www.interior.gob.es/prensa/nivel-alerta-antiterrorista Ministerio del Interior

http://www.seprem.es/presases.php?p=4 Sociedad Española de Presas y Embalses

https://www.youtube.com/watch?v=sf_13o9haqk . Rotura de la presa de Aznalcóllar

https://www.youtube.com/watch?v=3GJc4mhh0Fs Rotura de la presa de Tous

https://www.unenvironment.org/es/sobre-onu-medio-ambiente ONU. Medio Ambiente

BEIRNE, P. (ed.); SOUTH, N. (ed.) (1998). For a Green Criminology.  Theoretical Criminology,

WHITE, R. (2013). The Conceptual Contours of Green Criminology. En WALTERS, R.; SALOMON, D.; WYATT, T.; Emerging Issues in Green Criminology (pp. 17-33), Hampshire, Inglaterra: Palgrave Macmillan

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