La situación actual de la Criminología en España es una de las cuestiones más complejas de responder tanto para estudiantes como para profesionales de esta disciplina. Sin embargo, se debe mantener el optimismo, puesto que la ciencia criminológica obtiene un reconocimiento mayor que hace unos pocos años, cuando se instauró  académicamente en nuestro país, pero que debe continuar mejorando dicho reconocimiento de forma progresiva hasta alcanzar un equilibrio entre el ámbito académico y el ámbito laboral/profesional, es decir, hasta que deje de ser desconocida para la población, en general, y para los profesionales de los ámbitos más próximos a los objetos de esta especialidad, tales como psicólogos, abogados, jueces, fiscales, trabajadores sociales, políticos, etc. Así, este hecho puede explicarse de la siguiente forma:

Lo que sucede es que en este país aún se mantiene el lastre de haber atravesado un caótico siglo XX, donde el analfabetismo y el atraso social y cultural nos han hecho creer que solo ha habido grandes científicos a partir de la instauración de la democracia en 1978. Pero nada más lejos de la realidad (Rámila Díaz, 2016).

Ahora bien, a pesar de los avances en el ámbito académico, en el ámbito laboral/profesional sigue produciéndose un estancamiento, es decir, se van incrementando las promociones de graduados en esta ciencia, pero aún “el título de Criminología sigue siendo un mero apéndice de la verdadera profesión que se ejerce” (Rámila Díaz, 2016). Esto no quiere decir que se adopte una visión fatalista de la situación, pues desde los colegios profesionales de Criminología y las universidades se trabaja por visibilizar la gran labor profesional de los criminólogos y las criminólogas, no obstante, se encuentra, cada vez de forma más latente, la necesidad de regular la ciencia criminológica y dejar de ser “una fuera de ley”.

La idea de una regulación específica ha cobrado una fuerza renovada en España, debido a dos acontecimientos acaecidos durante el último cuatrimestre de este año 2019: el primero de ellos, el discurso de la ministra de Justicia, Dolores Delgado, durante el I Congreso de Criminología Prospectiva, que tuvo lugar los pasados días 21 y 22 de noviembre de 2019, y, en segundo lugar, a la influencia de uno de los países de nuestro entorno (Portugal) que aprobó el pasado 2 de septiembre de 2019 la Ley 70/2019 de regulación del ejercicio de la profesión del criminólogo.

En primer lugar, los pasados días 21 y 22 de noviembre de 2019 tuvo lugar el I Congreso de Criminología Prospectiva en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid. El congreso desarrollado mediante el Colegio Profesional de la Criminología de la Comunidad de Madrid (en adelante, CPCM) y la universidad mencionada anteriormente presentaba como finalidad impulsar las salidas profesionales de los criminólogos y criminólogas, pero supuso un gran avance en esta disciplina, puesto que “por primera vez el Gobierno de España anuncia que estudiará “con atención” los mejores mecanismos para incorporar a los criminólogos en el sector público a través de reformas legales” (CPCM, 2019). La ministra de justicia hizo especial hincapié en que “vale la pena su estudio, su desarrollo y su mejora” (CPCM, 2019) realizando una comparación con el ámbito anglosajón que tiene implantado desde hace tiempo la figura profesional del criminólogo y criminóloga.

La inversión en Criminología supondría una mejora, no solo para los criminólogos y criminólogas, sino, también, para las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, múltiples agentes sociales, ámbito judicial, penitenciario, o, incluso, en la política criminal y, así, poder incidir sobre el uso del fenómeno delictivo como propaganda electoral o evitar el discurso del endurecimiento de las penas como método de eliminación de la criminalidad, puesto que ya se ha manifestado que penas más duras no erradican el acto criminal. En definitiva, mejoraría la sociedad en todos los ámbitos próximos a la Criminología, debido a su perspectiva integral y multidisciplinar. Así, por ejemplo,  algunos avances establecidos por la ciencia criminológica son:

Gracias a sus teorías y a sus paradigmas han conseguido que la criminalidad disminuyera progresivamente en los últimos años. Gracias a ella, hoy somos capaces de identificar en cualquier ciudad los denominados “hot spot”, esas zonas donde es muy probable que vuelva a cometerse un crimen, incluso llegando a vaticinar el momento en el que puede llegar a producirse. Gracias a ella, hoy podemos evaluar el riesgo de comportamiento violentos en personas muy concretas y, gracias a ella también, hoy la víctima de una agresión tiene unos derechos y un reconocimiento administrativo de los que carecería hace apenas una década (Rámila Díaz, 2016).

Por tanto, podemos afirmar que la idea de invertir en Criminología supone mejorar en la sociedad al completo, enriqueciendo todos los ámbitos que se beneficiarían recíprocamente de esta ciencia en auge, si bien es cierto, como mencionamos al principio del artículo, que no podemos dar una respuesta completa a la situación actual, ya que no podemos saber todos los avances que se hacen en todo el territorio nacional, sin embargo, las expectativas son muy positivas y debemos seguir trabajando en ellas.

En segundo lugar, Portugal aprobó el pasado 2 de septiembre de 2019 la Ley 70/2019 de regulación del ejercicio de la profesión del criminólogo. Así, por ejemplo, en el art. 2 de la Ley 70/2019 se establecen las funciones de los criminólogos, tales como estudiar los fenómenos criminógenos; analizar los métodos utilizados en la comisión del delito, con el fin de ayudar al descubrimiento del delito; estudiar los fenómenos y las causas de la delincuencia, la victimización, el delito y su relación con la seguridad y la alarma social de la reacción social al delito; asistir a las autoridades judiciales en la producción de la evidencia pericial requerida de conformidad con el Código de Procedimiento Penal, cuando se solicite; realizar cualquier otra tarea, en el marco de su formación, para lo cual la ley les otorga competencia.

Analizando el artículo de la ley portuguesa, podemos resaltar que aunque recoge de forma genérica las funciones de los criminólogos y criminólogas, queda un poco ambigua la terminología, o sea, no se establecen definiciones claras, concisas y concretas. Así, por ejemplo, cuando indica como función el estudio de fenómenos criminógenos, estaríamos delimitando las funciones únicamente al campo delictivo y no contemplando otras conductas no delictivas, pero sí desviadas, que también pueden ser analizadas desde la disciplina criminológica.

Por ello, acudimos al Capítulo II denominado ejercicio de la profesión, concretamente, el art. 4 de la Ley 70/2019 establece como funciones al análisis criminológico, investigación criminal, diseño e implementación de programas de prevención del delito y evaluación del riesgo de recurrencia, la intervención comunitaria y el diseño de políticas sociales y penales e investigación científica y docencia como parte de su formación. Aquí, sí podemos encontrar un poco más de especificación en la terminología, pero, además, el artículo incluye:

A los efectos del párrafo anterior, los criminólogos pueden ejercer su actividad profesional, a saber, en: Tribunales, oficinas de mediación, las cárceles, servicios de reinserción social, evaluación de riesgos y competencias del infractor, centros educativos para delincuentes juveniles, centros y proyectos de prevención y tratamiento de drogodependencias, agencias de policía criminal, escena del crimen y equipos de gestión, laboratorios de policía técnico-científica, servicios de inspección, servicios de información, comités de protección infantil y juvenil, centros de atención y asistencia a las víctimas, autoridades locales, policía municipal, fuerzas y servicios de seguridad, empresas de seguridad privada, proyectos de investigación científica y universidades (Art. 4.2 Ley 70/2019 de regulación del ejercicio de la profesión del criminólogo).

Por lo tanto, podemos encontrar en países de nuestro entorno regulaciones específicas para el ejercicio profesional de la ciencia criminológica. Esto no sólo reafirma nuestra posición optimista acerca del avance de la Criminología y su posición actual, sino que además, podemos extraer del análisis del artículo 4 de la Ley 70/2019, una amplia variedad de posibilidades de ejercicio laboral para los criminólogos y criminólogas, porque esta ciencia multidisciplinar enriquece todos los demás ámbitos próximos a ella. Cabe destacar que en el art. 4.3 de la Ley 70/2019 se establece que “las competencias asignadas en esta ley no pueden perjudicar las competencias de otros profesionales definidos por la ley”.

Este hecho es importante destacarlo porque la inclusión de los criminólogos y criminólogas no implicaría la ocupación laboral de otros profesionales, sino que ampliaría mediante sus aportaciones empíricas pequeñas mejoras en todos los ámbitos con los que se relaciona el fenómeno delictivo y/o criminal, lo que confirma el argumento que venimos defendiendo desde el comienzo del artículo y es que puede que no sepamos dar una respuesta completa y acertada sobre la situación de la Criminología en España, pero sí que nos encontramos en la dirección adecuada.

 

Bibliografía

Rámila Díaz, N.J. (2016). Introducción. En Rámila Díaz, N.J., Briggs, D. y Pérez Suárez, J. R. (Coords.). (2016). La criminología del hoy y del mañana. Madrid, España: Editorial Dykinson, S.L.

Colegio Profesional de la Criminología de la Comunidad de Madrid. (24 de noviembre de 2019). El Congreso de Criminología Prospectiva asienta las bases de una efectiva inserción laboral de los criminólogos [Mensaje en un blog]. Recuperado de https://colegiocriminologosmadrid.es/el-congreso-de-criminologia-prospectiva-asienta-las-bases-de-una-efectiva-insercion-laboral-de-los-criminologos/

Portugal. Ley 70/2019 de regulación del ejercicio de la profesión del criminólogo. Diario de la República, de 02 de septiembre de 2019, núm. 169/2019.

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