El tema “La omisión” es, tal vez, uno de los dolores de cabeza más fuerte de los estudiantes de derecho penal que cursan la parte general de la materia. En una primera mirada encarada hacia el estudio, resulta un poco engorroso entender su definición y clasificación. Bueno, dejando de lado por cuestiones de practicidad el análisis de los tipos descritos en las normas, voy a exponer el tema de la manera más sencilla para ayudar a los jóvenes a comprenderlo mejor.

Primero que nada ¿qué significa omisión?

En palabras simples y a grandes rasgos, omisión es lo opuesto a acción. Pero en Derecho Penal, la omisión consiste en no ejercer determinada conducta u acción que es considerada un deber, lo que puede derivar en un delito.

En cuanto a cómo se puede presentar la omisión, existe una clasificación en Propia e Impropia:

La omisión propiamente dicha: es cuando al sujeto se le ordena mediante un precepto hacer algo y éste no lo hace, es decir, la omisión consiste en un “no hacer”, abstenerse de desplegar determinada conducta. También se conoce como omisión propia, el delito cometido es la propia omisión, ya que en los tipos penales omisivos lo que se prohíbe es no realizar determinada acción. Podemos mencionar como ejemplo el artículo 108 del Código penal argentino, aunque en otros países también se contemplan estas figuras de Abandono de persona y Omisión de prestar auxilio.

“Conforme al criterio dominante hay tipos (muy pocos) en que la estructura omisiva no se corresponde con una estructura activa, o sea, que sólo aparecen en forma que la norma deducida siempre es imperativa. Se trata de tipos en los que cualquiera que se halle en la situación típica puede ser autor, pues la obligación de actuar en esa situación deviene de la mera condición de habitante y no por particulares relaciones jurídicas. Son los usualmente llamados propios delitos de omisión, excepcionales en la ley.”

La omisión impropia: Consiste en que el sujeto que se encuentra en una posición de garante por una determinada relación jurídica omite realizar una conducta esperada y se produce un resultado lesivo a un bien jurídico, por lo que se equipara a los delitos de acción. Existe un especial deber jurídico del autor. Un ejemplo clásico es el de la madre que teniendo la capacidad y la posibilidad de amamantar a su bebé, no lo amamanta y el niño muere. Se espera una conducta de la madre de alimentar al niño, hay una relación y un especial deber jurídico que la coloca como garante, al no desplegarse tal, causa el mismo resultado que el delito de homicidio. Es por esto que algunos la definen como comisión por omisión.

“… tienen una estructura que se corresponde con otra activa con la que se equipara. Como consecuencia de que la estructura omisiva es aquí equiparada a una estructura activa, requiere que el bien jurídico se afecte de la misma forma que en el caso de la estructura activa. Sus actores son siempre calificados, porque la ley, debido a la mayor amplitud prohibitiva de esa formulación, limita el circulo de autores a quienes se hallan en una particular relación jurídica que se considera fuente de la obligación de actuar en la situación típica.”

Ahora bien, para finalizar y a modo de repaso para que quede mas claro, adjunto el siguiente cuadro comparativo con las características principales que hacen notar la diferencia de la Omisión propiamente dicha y la Omisión impropia.

BIBLIOGRAFÍA:

1- Eugenio Raul Zaffaroni, Alejandro Alagia, Alejandro Slokar. Manual de Derecho Penal-Parte General. EDIAR. Segunda edición. Quinta reimpresión. Actualizado a diciembre de 2006.-

2- Edgardo A. Donna. Código Penal Sistematizado. La Ley. Primera edición, primera reimpresión 2011.

Dejar respuesta

¡Por favor introduce tu comentario!
Por favor introduce tu nombre aquí